Si no tienes sueños que cumplir, no te va a quedar otra que adoptar los sueños de los demás.
Sea el camino que sea, de seguro el camino que estás recorriendo hoy es consecuencia de tus elecciones de ayer.
¿Estás estudiando una carrera que a ti te gusta, o solo la estudiaste porque otros te dijeron con buenas intenciones que lo hagas?
La mayoría de padres solo tienen buenas intenciones para los hijos, pero muchas veces, nosotros como padres limitamos a nuestros hijos en sus propias decisiones.
No queremos que se equivoquen, no queremos que tengan una vida tan difícil, pero de tanto querer que hagan lo que nosotros queremos, los vamos castrando emocionalmente.
No es fácil darse cuenta, ya que pensamos que sabemos más solo por haber vivido más que nuestros hijos, pero sin tomar en cuenta que cada vida es una experiencia completamente diferente.
¿y qué pasa si ya cumplistes tus sueños?
Les voy a contar mi propia experiencia, cuando niño, soñaba con
- Tener un videoclub para ver películas todos los días.
- Tener una disqueria, para escuchar música de todos los estilos.
- Quería ser dueño de un kiosco de revistas, para leer esas revistas muy interesantes, los condoritos, y todas las que me gustara leer de niño.
- Soñaba con tener una máquina arcade en mi casa, con 1 solo juego como el new rally x, o cualquiera de matar marcianitos.

¿Qué paso?
Que mis sueños quedaron sobrepasados por la realidad, es decir, no es que haya pensado en un sueño muy pequeño de realizar, todo lo contrario, es que ni en mis más fantásticos sueños de niño me imaginé la realidad en la que vivo hoy.
Tomemos de ejemplo Netflix
Acabo de fijarme y su catálogo consta de aproximadamente 5000 películas. Van sacando y colocando otras, pero en promedio es esa cantidad.
Si hoy en día, quisiera tener un video club tan grande como lo fue Blockbuster, (vuelvo a fijarme en Internet), debería tener en promedio entre 2000-4000 películas. A eso, hay que sumarle el espacio necesario para exponer las películas.
Es decir, para qué quiero tener un video club hoy en día con 4000 películas, si por 10 dólares al mes, puedo tener acceso a 5000 películas. Si me parece poco 5000 películas, sumo otros 10 dólares, y contrato Disney, o Amazon, o lo que sea.
En otras palabras, mi sueño quedó obsoleto. Ni siquiera necesité ser millonario, ni un experto en negocios para haber conseguido uno de mis sueños de niño.
Pues bueno, eso mismo me pasó con la música, los libros, las revistas, LOS VIDEOJUEGOS.
Cumplí mis sueños y quedé dando bote.
Lo mismo me ha pasado con la tecnología. Cualquiera que tenga mi edad (50 años), sabe lo caro que era tener un televisor de 30 pulgadas en los años 80. Ahora existen televisores de 130 pulgadas y te cuesta lo mismo que te costaba un computador de esos años. Un computador que no se podía ni escuchar mp3, ni menos soñar con ver películas.
Puedo tener un computador muy superior al que soñé tener cuando tenía 20 años. De hecho, cualquier celular actual es muy, pero muy superior a un computador de los años 90.
¿y por cuánto dinero?
Hoy en día, por 50 dólares puedo tener un computador usado o un celular usado, en el que puedo jugar, chatear, ver películas, escuchar música, hacer videoconferencias, navegar por internet.
Eso mismo me hubiera costado sobre los $3000 dólares de esa época, lo que serían unos $10.000 dólares actuales (unos 8 millones de pesos). Sin tomar en cuenta que en un computador de los 90, no se podía hacer ni el 5% de lo que se puede hacer hoy.
Para terminar la historia
Empecé a escuchar deathmetal o trashmetal por el año 93-94, en 3-4 años conseguí la asombrosa cantidad de 130 cassettes de ese estilo de música. Muchos pirateados y que se escuchaban muy mal (copias de copias de copias). Hoy en youtube tengo acceso a miles de audios de todas las épocas, colecciones completas, discografías completas desde sus inicios. Cosa que hubiera sido imposible cuando era adolescente.
¿y por cuánto dinero?
Solo lo que pago de internet (8 dólares por mi plan de celular).
Y es aquí donde retomo el tema principal de este artículo. Mis sueños nunca fueron tener autos, mansiones, viajes por el mundo o ser famoso, que podría decirse que son los sueños que la mayoría tiene. ¿Cuáles podrían ser mis nuevos sueños? A mis 50 años y cuando he conseguido todo lo que siempre soñé, evitando que estos nuevos sueños sean de otras personas, sino sueños propios míos.

